A la loca chica del avión le gusta jugar 2 hoyos, haciendo que el piloto se quede sin aliento porque nunca había conocido a nadie tan lujurioso. La polla falsa ya era grande y cuando conoció la polla de un joven, cómo podría caber su coño, pero aún así quería meterlos a los dos al mismo tiempo porque eso sería único y placentero. Deja de mimarme para poder follármela, de lo contrario se pondrá de mal humor y no podré follármela.

A la señora del avión le gusta jugar 2 hoyos